JUAN PABLO VALLEJO
Premi Born 2003

Licenciado en Arte Dramático, por la Academia Superior de Artes de Bogotá.

TALLERES:
1995 Taller sobre Moliere. Louis Beliere. Actor Comedia Francesa. 1994 Taller de combate escénico. kumanalov Bimbolat. Hollywood stunt expert.
1993 Taller de Juegos escénicos. Clive Barker. Actor de PETER BROOK  

EXPERIENCIA LABORAL:   2003 Departamento comercial. Prosegur Alarmas 2003 Griñó. Operario de planta de reciclaje 2002 Subirats Berenguer. Peón de la construcción 2002 Avidel. Operario en matadero de aves. 2001 Futureland. Encargado de sala de conexión a internet. 2000 Teatro Nacional, Teatro Camarín del Carmen. "Nunca puede saberse" de Bernard Shaw. Dir. Everet Dixxon. Santafé de Bogotá. 2000 Caracol Televisión. "Cosita Linda". Serie de televisión. Actor coprotagónico. 1997 Bushmills. Pvt. Encargado de personal y obras en aserradero. 1995 Tevecine. "Pecado Santo" Actor de reparto en serie televisiva. Santafé de Bogotá.    

ACTUALMENTE: - Dirijo un video documental sobre educación preescolar en Tarragona. - Colaboro en un proyecto migratorio auspiciado por el ministerio de relaciones exteriores de Colombia. - Participación en el Fòrum 2004 de Barcelona con proyecto dramatúrgico dentro de la red asociativa.

 

Soy hijo de una mujer, de las llamadas amas de casa, que se casó con un contable. Tuvieron dos varones, y esperaban que yo fuese la niña. No tuvieron suerte. Crecimos en Bogotá, antes de que se llamara Santafé. Y aún podíamos jugar hasta bien tarde en el campo de fútbol.La primera vez que vi a Colombia desde la distancia, fue porque a mi padre le ofrecieron un trabajo en Panamá. Pero no ví nada. Al cabo de un año volvimos y nos aislamos en un pueblo perdido de la sabana. Me eduqué en la escuelita del pueblo y por las mañanas limpiaba los establos.No hubo grandes sobresaltos durante mi época estudiantil. Al salir del colegio, vino el ejército y me raptó para hacerme cumplir con mi deber. Y entonces conocí el miedo. El tiempo se tomó su tiempo, y al cabo de un año me devolvió a la sociedad lleno de una paranoia diferente. Desubicado y atontado fuí tentado por la primera academia de carácter profesional que ofrecía la enseñanza de arte dramático de Santafé de Bogotá. Un proyecto sacado adelante por el empeño de un graduado del Institut del Teatre, y el rigor del programa de escuela Rusa.El edificio centenario que se ofrecía como aulas estaba incrustado en el centro mismo de una de las ciudades más violentas del mundo. Pero no pude resistir el llamado. Después de participar como pioneros y a veces como conejillos de indias durante el proceso, desarrollé mis inquietudes. Y sobreviví a la ciudad. Entonces vino el amor, y me exilió. Ahora veo nuevamente mi país desde la distancia, y no tengo doce años. desde hace cuatro años que soy parte de esta sociedad a la que a veces llamamos madre patria. Si mi suegra no viviera en Zimbabwe en una pequeña aldea de montaña, mi hijo nunca hubiera nacido allí, y yo me hubiese perdido de escuchar las risas de las hienas. Catalunya ha abierto sus entrañas para que yo me enraize al lado de sus retoños, y me ha brindado la calma para que pueda desde la distancia contemplar e intentar entender el proceso de mi patria, que se desangra lentamente sin que un torniquete definitivo pueda detener el baño de sangre en que nadamos. Juan Pablo Vallejo  
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