El Premio Born de Teatro. Del anhelo a la realidad por Esperanza Pons Mesquida*

Quizá el adjetivo con que mejor podemos definir el premio Born sea el de la constancia. El certamen, convocado desde la más discreta modestia por el Cercle Artístic de Ciutadella (1881) cuenta ya con treinta y una ediciones y palpita con fuerza la trigésimo segunda convocatoria.

Desde 1970, el Born camina con paso firme, con objetivos claros y principios sólidos, fruto de una condición que otorga el hecho de nacer desde la sociedad civil. Y es importante observar esta característica que otorga suficiente independencia para definir las metas y revestir el premio, si se me permite la inmodestia, de una línea de rigor y honestidad del todo incuestionable.

El Cercle y su estructura organizativa han fundamentado a lo largo de treinta y siete años, no sólo la convocatoria de un certamen literario, sino la capacidad de conformar y renovar un prestigioso jurado, de impulsar la edición escrita de las obras ganadoras, de promover su difusión y estreno, y situarlo, con dieciocho mil quinientos euros de dotación, quizá en el principal premio del panorama teatral español.

Pero todo este cúmulo de circunstancias no puede enmascarar un largo camino muchas veces tortuoso. Trabajar por la cultura, lo sabemos bien, no es un camino de rosas, y a pesar del carácter civil mencionado, la necesidad de financiación pasa necesariamente por el ámbito de la administración pública quien ha comprendido la dimensión que una manifestación como el Born supone para Menorca y las Baleares, para los autores teatrales y en definitiva para nuestra cultura. El prestigio del Born reafirma año tras año su carácter de solidez y calidad, y cuenta por tanto con el soporte institucional necesario que permite mantener y acrecentar las necesidades de su convocatoria. Dos mil textos teatrales llenan las vitrinas de las treinta y una ediciones del Premio Born. Otros tantos autores conforman el palmarés del certamen, y muchos de ellos han visto publicada y estrenada su obra gracias a esta iniciativa de la que nos debemos sentir orgullosos.

Tampoco puedo ni quiero dejar de mencionar la importancia de contar desde 1998 con un buen compañero en nuestro camino, Primer Acto , quien en un momento crucial para el premio, apuesta por la realización anual de la edición castellana del premio, que se inicia con Cartas de Amor a Stal in , de Juan Mayorga . Su fidelidad y apoyo asumen cotas ejemplares para nosotros cuando en 2003 asumen el reto de la edición bilingüe del premio (Castellano-Catalán), con Patera , de Juan P. Vallejo. Hemos gozado con su compañía convocatoria tras convocatoria, en las galas de entrega y en los actos de presentación de las bases. No puede ser otra mi obligación y deseo, que el de manifestar aquí nuestro más sincero agradecimiento y expresar nuestra más profunda admiración por su amor y labor en pro del teatro y la cultura que nos enriquece como personas y nos integra en una sociedad más justa y más libre. Agradecimiento que tuvimos ocasión de manifestar sobre un escenario rindiendo un merecido homenaje a la Revista Primer Acto el pasado 26 de noviembre en el Teatro Principal de Maó, en el marco de la gala de entrega del XXXI Premio Born 2006.

Este año, en la convocatoria de la trigésimo segunda edición del premio, nos acompaña una importante novedad: la edición en gallego de la obra ganadora. Para este hito contamos con la Revista Galega de Teatro y el buen hacer de Antón Lamapereira, que permitirán alcanzar la publicación del Born en tres lenguas del estado. Sin duda una nueva puerta abierta a la mayor difusión de nuestro certamen.

 

Ciutadella de Menorca, 10 de febrero de 2007.

 

Sumario

 

Dos mil textos teatrales de otros tantos autores conforman la trayectoria de del Premio Born; muchos de ellos han visto publicada y estrenada su obra gracias a esta iniciativa de la que nos debemos sentir orgullosos.



*Esperança Pons Mesquida. Presidenta del Cercle Artístic de Ciutadella.