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SA´ÎD
IBN HAKAM
Abû ‘ Uthmân Sa’îd
ibn Hakam al Qurashi nace el 30 de diciembre de
1204 en la pequeña ciudad de Tavira, en la
región del Algarbe (Portugal), seguramente
en el seno de una familia prestigiosa relacionada
con la judicatura o el funcionariado.
Su formación intelectual se realiza en Sevilla,
en ese momento capital administrativa del Al Andalus
almohade, con destacados filólogos, al tiempo
que asiste a les tertulias literarias de destacados
poetas.
A causa de la inestabilidad política en Al
Andalus, Sa’îd se traslada al norte
de África, residiendo en las ciudades de
Bugia y Túnez donde ejercerá de secretario
de los gobernadores almohades.
Tras de dos años plantea su regreso a Al
Andalus, donde la situación política
había empeorado, razón por la que
probablemente permanece en Mallorca, donde fue acogido
por el gobernador almohade, Yahyà ibn Abû
‘Imrân, quien lo nombra su representante
en Menorca en el año 1227. Sus funciones
eran de recaudar y administrar impuestos (almojarife)
y jefe de la guarnición militar.
En 1229 1229 Jaime I conquista Mallorca, sin realizar
acción alguna contra Menorca, que queda abandonada
a su suerte. Como es conocido, en 1231 enviados
de Jaime I negocian en Ciutadella la sumisión
de la Isla; como resultado, es firmado el Tratado
de Capdepera, el 17 de Junio de ese mismo año.
Este pacto otorgaba una amplia autonomía
política a Menorca a cambio del pago anual
de tributos. El poder político recae entonces
en Abû ‘Abd Allàh Muhammad, quadí
de la isla.
Según las fuentes árabes Sa’îd
b.Hakam fue el inspirador del pacto con Jaime I,
a pesar de que en el texto del mismo figurases en
un lugar ciertamente discreto.
Pasados tres años, en Julio de 1234 Sa’îd
b.Hakam destituye por la fuerza a Abû ‘Abd
Allàh Muhammad, negocia un segundo pacto
con Jaime I, y con la conformidad del monarca, pasa
a ejercer en solitario el gobierno de Menorca, adoptando
el título de de Ra’îs.
Bajo su gobierno, que ejerció con dureza,
Menorca se convierte en un estado islámico
independiente, estructurado entorno a una estricta
observación islámica, creando un auténtico
aparato estatal que reside en Ciutadella (Madîna
al Jazira): un consejo de gobierno constituido por
ministros, secretarios y representantes de los clanes
y tribus asentados en alquerías y rafales,
así como un pequeño ejército
mercenario.
La habilidad política de Sa’îd
permitió que este estado perdure a lo largo
de medio siglo, hasta la conquista cristiana de
1287, en una época en que los territorios
de Al Andalus caían, uno tras otro, en poder
de los reinos cristianos. De hecho, a finales del
siglo XIII, Granada y Menorca eran los únicos
territorios islámicos independientes del
Al Andalus.
Sa’îd b.Hakam muere en Menorca el 9
de Enero de 1282, sucediéndole como Ra’îs
su hijo Abû ‘Umar Hakam ibn Sa’îd,
quien gobernará hasta Enero del año
1287 en que Alfonso III de Aragón se apodera
de la Isla.
Sa’îd b.Hakam es conocido también
por ser una de las personalidades más destacadas
dentro del mundo intelectual islámico del
siglo XIII; experto en derecho islámico,
en tradiciones, gramática ,medicina i poesía,
dominaba también el arte de la caligrafía.
No obstante tan solo es conocida parte de su producción
poética y fragmentos de la correspondencia
literaria mantenida con otros intelectuales de Al
Andalus y el norte de África.
Fue también un apasionado bibliófilo,
reuniendo una gran biblioteca que conservó
su hijo y de la cual se conservan algunas muestras
en la biblioteca de El Escorial en Madrid. A pesar
de ser autor de una obra literaria importante, Sa’îd
destaca principalmente como protector de literatos
y estudiosos en general. La lista de los que viajaron
hasta Menorca es considerable y entre ellos se encuentran
relevantes intelectuales del siglo XIII. La vida
intelectual de Menorca no se reduce tan solo a la
presencia de personajes foráneos sino que
gentes de la propia isla se integran en el círculo
literario creado por
En conjunto, se trata de un periodo de gran originalidad
en la historia de Menorca, entre otras cosas porque,
de forma conocida, esta fue la única ocasión
en que la Isla es un estado independiente y por
tanto, su estudio es indudablemente de gran interés.
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